Deducibilidad de los gastos por estafa en el IRPF

Deducibilidad de los gastos por estafa en el IRPF: Aclaraciones tras la consulta vinculante de la DGT

 

En 2023, la Dirección General de Tributos emitió una consulta vinculante (DGT V2476-23) que ha generado cierta controversia en torno a la deducibilidad de los gastos por estafa en el IRPF. En este artículo, analizaremos en detalle los puntos clave de esta consulta y ofreceremos una guía práctica para que los contribuyentes afectados puedan comprender sus derechos y obligaciones fiscales.

 

¿Qué se consideran gastos por estafa?

A efectos fiscales, se consideran gastos por estafa aquellos desembolsos realizados por un contribuyente que han sido consecuencia directa de un engaño o fraude por parte de un tercero. Algunos ejemplos comunes incluyen:

  • Transferencias bancarias a cuentas fraudulentas
  • Pagos por bienes o servicios nunca recibidos
  • Inversiones en productos financieros falsos

 

¿Cómo se pueden deducir los gastos en el IRPF?

Para deducir los gastos por estafa en el IRPF, el contribuyente debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Demostrar la existencia de la estafa: Es necesario aportar pruebas fehacientes que acrediten el engaño o fraude, como denuncias ante las autoridades, comunicaciones con el estafador o peritajes judiciales.
  • Cuantificar el importe de la pérdida: El contribuyente debe acreditar el perjuicio económico sufrido como consecuencia de la estafa.
  • Declarar la pérdida en la renta: La pérdida patrimonial derivada de la estafa debe ser declarada en la base imponible general.

 

¿Cómo justificar la estafa?

Para justificar la estafa ante la Agencia Tributaria, el contribuyente puede aportar la siguiente documentación:

  • Denuncia ante las autoridades: La denuncia policial o judicial es la prueba más contundente de la existencia de la estafa.
  • Comunicaciones con el estafador: Correos electrónicos, mensajes de texto o cualquier otra comunicación que pueda demostrar el engaño.
  • Peritajes judiciales: En casos complejos, puede ser necesario un informe pericial que acredite la estafa.

 

Límite de compensación

La cantidad deducida por la pérdida patrimonial derivada de la estafa no puede superar el límite del 25% de la base imponible del contribuyente. El exceso no deducido podrá ser compensado en los ejercicios siguientes hasta un plazo de cuatro años.

 

Ejemplo

Un contribuyente con una base imponible de 30.000 euros sufre una estafa por valor de 10.000 euros. En este caso, solo podrá deducir 7.500 euros en la declaración de la renta del ejercicio actual (25% de 30.000 euros). Los 2.500 euros restantes podrán ser deducidos en los próximos cuatro años.

 

Conclusión

La consulta vinculante de la DGT en 2023 ha aclarado algunos aspectos importantes sobre la deducibilidad de los gastos por estafa en el IRPF. No obstante, es importante recordar que la deducibilidad está sujeta a una serie de requisitos que deben ser cumplidos por el contribuyente.

Si ha sido víctima de una estafa, le recomendamos que contacte con un nuestro departamento fiscal para que le ayude a determinar si puede deducir los gastos en el IRPF y cómo hacerlo correctamente.



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